El pueblo tiene hambre de triunfos
Cuando empezamos a ver que todos nosotros exaltamos un triunfo que se antoja como obvio y un tanto minúsculo tenemos que empezar a preocuparnos.
El reciente triunfo de la selección mexicana sobre la débil escuadra boliviana. Nos debe de alegrar, pero solo eso. Hay voces que con cualquier triunfo por pequeño que sean, especulan sobre el ganar la copa del mundo. Y esto me causa sentimientos muy ambiguos…
Por un lado que bien que exista la ambición de ser el numero uno de mundo. Creo que esa siempre debería de ser la intención del día a día de todo mexicano.
Pero la otra cara de la moneda es muy distinta. Que faltos estamos de éxitos… que déficit tenemos en el renglón de triunfo personal y social. Y eso queda en descubierto al ver que exaltamos una victoria simple.
Creo que hemos olvidado el verdadero sentido de las competencias, uno no vence al oponente, uno se sobrepone a si mismo y a sus expectativas, y logra el verdadero éxito. El rival es casi un pretexto, es un ademan para incentivarse a ser mejor… el mejor, y mejor que lo uno mismo que ayer… asi si sabe la victoria
Atte. Manuel Soberanes
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