lunes, 15 de septiembre de 2008

buscando a eva 1

*Creo que será el titulo de un próximo libro mio.
El buscar a Eva no significa que estoy buscando un par de tetas, esta búsqueda es mas profunda es equiparable a algunas históricas, como los argonautas. O como Pizarro y otro españoles, que buscaban la fuente de la entrena juventud.
Es casi un ser mitológico, parte leyenda, parte realidad, entre las nieblas de tiempo, solo surge como un mito. Cuando me refiero a Eva, me refiero no al personaje bíblico con las hojitas de parra “colgando de lo lugares estratégicos” me refiero al éter femenino, a la esencia de la feminidad en su máxima expresión.
Ha habido algunos “aventureros” que han partido en búsqueda de tal leyenda. Han sido brutalmente difamados atreves de la historia y la mocha sociedad.
Un ejemplo de ellos es el famoso Giacomo Casanova. Que en su haber tuvo alrededor de 360 damas, algunos biógrafos del semental italiano refieren a que solo fueron 90. Pero con tal numero no se puede discutir que el señor sabia,¡ y que si sabia hacer bien las cosas ¡ que sus ardientes andadas no siguen inflamando la imaginación varios siglos después,
El señor Casanova no solo fue un calenturiento “cojelon”, que solo buscaba un numero, el maestro Casanova. Tuvo un visión, el buscar a eva.
Eva , no solo es la parte femenina del humano es todo el paquete completo, es la sexualidad, la sensualidad, la complejidad, la maternidad, la individualidad y hasta el fenómeno lunar que las une mas alla de lo comprensible.
El maestro Casanova vio a lo lejos a Eva, y tarto con todo su ser de acercarse a ese mito, buscando entre sus muchas mujeres, esa esencia. Cada mujer, cada caricia, cada rosar de labios te asomas, te acercas a ese instante perfecto, solo para comprender que es imposible llegar.
Los hombres solo somos espectadores. Y las mujeres lo perciben en carne propia, sin llegar a comprender el aspecto completo, de ello.
Continuará …

1 comentario:

LC dijo...

casanova... me suena a alguien que acabo de conocer jajaja... y si yo busco a mi "eva" masculino, ¿como deberia llamarlo?