jueves, 18 de septiembre de 2008

La vida cotidiana de las plantas

Salgo medio adormilado de mi recámara, con pocas ganas de moverme, todavía voy recodando fragmentos de algunos sueños nocturnos. Mientras bajo la escalera me percato de mi nueva adquisición, una planta, creo que se llama pata de elefante, ayer la compre en un vivero cerca de la casa, de todo el vivero esta tenía algo especial, no se si era el tono de sus hojas, la disposición de ellas, pero definitivamente tenia algo especial, ahora que ya la veo en casa, la siento un poco extraña y lo digo en el termino literal de la palabra, extraña no pertenece a mi casa... como un invitado que paso ya demasiado tiempo en casa la miro con cierto desprecio casi diciendo “¿sigues aquí?”.

Mientras arrastro los pies a la cocina, pidiendo a gritos un café, digo para mi mismo – ¿Dónde madres pongo esa planta fea? ahí esta de la chingada- Mientras preparo un café mi mente divaga por diversos temas triviales y estúpidos, como que ponerme hoy, el triángulo de las bermudas y que ropa interior debe de usar París Hilton. El café detiene un poco mi diarrea cerebral, ya un poco mas consiente decido comenzar el día, mientras voy con media taza de café en la mano hacia mi recámara, la vuelvo a ver, ¡no se ha ido! y ahora la veo presumiendo de ello, sus hojas orgullosas se hacen mas grandes, mas presentes, casi diciendo- aquí sigo cabron ¿y? Paso de lado ignorándola y concentrándome en mis actividades, después de un largo baño y la rutinas básicas de cada mañana.

Me dispongo a salir a trabajar, ya con las llaves en la mano y solo pensando en el día que me espera paso de largo junto a ella, las miradas solo se cruzaron casi de manera despectiva, lo cotidiano del trabajo comenzaba y la diarrea cerebral ya casi había desaparecido, dejando paso al autómata productivo, donde la creatividad, las sensaciones y los sentimientos son una carga inútil, resultados, estadísticas, promedios y ganancias llenaban mi horizonte.

Ya de salida hacia la casa el botarse la corbata era casi un “switch”, donde mi cerebro comenzaba a divagar en el trayecto a casa. Los temas brincaban de mi cabeza a mi conciencia a una velocidad incontrolable, el paraguas de señor de a lado ¿por que los mayas eran tan feos? ¿Habrá relación entre la fealdad y la inteligencia? ¿Los paracaídas tendrán caducidad? Color ideal de un bmw. ¿Por qué los simpsons son amarillos? ¿Tendrán algún mensaje oculto sobre la dominación económica china? Tetas, escotes, dimensiones de pezones, estrellas súper novas, ciencia ficción, espada laser, ¿símbolo fálico? ¿Gorge Lucas será un pervertido? La diarrea sigue y sigue, si detenerse por mas de 3 seg. en algún tema, al llegar a casa aviento las llaves, los zapatos y al girar la vista la veo, ¡victoriosa! presumiendo de paciencia infinita, el tono de sus verdes hojas me confrontan, me hago el indiferente y tomo rumbo a la cocina, con un pedazo de pizza en la boca regreso a hacerle frente, en mi cerebro solo refunfuño ¡pinche planta...! ¿por que compre esta planta maricona? y mientras la llevo hacia el patio, surge de mi rostro y la rebanada de pizza una ligera sonrisa triunfal. El mamífero superior vence a la humilde y estática planta, pequeña batalla que me hace estallar de orgullo ridículo, subo la escalera me tiro en la cama destendida solo a ver tele donde la diarrea cerebral no solo fluye libremente si no se estimula…. ( continuara)

1 comentario:

LC dijo...

jajajajajaja WOW!!! me encantoo... es real? tu compraste esa planta?